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martes, 28 de febrero de 2012

DAHMER (Fragmento extraído del libro de ficciones documentales de Harold Jaffe)




KONERAK SINTHASOMPHONE

¿Qué se supone que hacen los policías de Milwaukee con un nombre como ese?

Nariz chata, cabello negro, rasgados ojos sin párpados.
¿Un adolescente? ¿Un abuelito? Ni modo de saberlo con los orientales.
Miércoles, Abril 17, 1991, 2:20 a.m.
Crimen alarmante, obsceno, en el interior de la ciudad cerca de la Universidad Marquette.

Konerak Sinthasomphone, 14 años, pequeño, desnudo, amoratado y ensangrentado, corre por su vida. Pero no está gritando, no emite ningún sonido.
Los orientales tienden a ser silenciosos o histéricamente bullosos, rara vez en un punto intermedio.

Una joven negra, Harriet Cross, ve al chico desnudo y presa del pánico, desde su ventana del tercer piso y marca el 911.
Los paramédicos llegan a él primero, cubren su desnudez con una manta.
Sacados de su tienda de donuts de toda la noche, los policías llegan en su patrulla.
Biceps, Beretta 9 mm, gases incapacitantes, bolillos.
Ellos aquí les llaman negrillos porque los policías siempre andan zurrando negros.
El pequeño asiático está acurrucado silenciosamente sobre el pavimento envuelto en una manta al lado de la vagoneta de los paramédicos. Parece estar aterrorizado.
A un lado está Harriet Cross y su madre Luella Cleveland.
Al otro lado hay un hombre blanco, alto, rígido, de sucio cabello rubio. Jeffrey Dahmer.
En su forma engañosamente tranquila, Dahmer está explicando a los policías que Konerak es su amante de 18 años y que bebió demasiado vino tinto y cayó sobre su rostro.
Harriet Cross y Luella Cleveland protestan, alegando que el chico estaba intentando resistirse al hombre rubio y que éste lo golpeaba y pateaba.
Los policías, como Salomón, tienen que tomar una decisión.
El alto tipo rubio es un identificable homosexual que se acuesta con orientales de color. Alguien a quien cualquier combo de justos policías odiarían a muerte. Pero las otras dos son dos negras boconas. La decisión está tomada.

Los dos policías en sus gruesos zapatos negros escoltan al oriental envuelto en su manta y al marica blanco hasta el apartamento de una sola habitación de Dahmer, en el segundo piso del 924 North 25th Street, en el complejo de apartamentos Oxford.
El apartamento huele raro pero está limpio. Los homos tienden a ser aseados.
La ropa del chico oriental está envuelta sobre una silla.
Dos Polaroids del chico en su ropa interior de estampado de cachemira están clavadas en el muro por encima del sofá.
Konerak se pone sus pantalones y su camisa que están sobre la silla, luego se sienta al borde del sofá, todavía mudo.
Dahmer está engatusándolos, prometiendo que en el futuro las polainas de su amante no estarán tiradas en la calle.
Los policías bostezan. Les está dando hambre.
Asienten y dejan al laosiano de 14 años con Jeffrey Dahmer.
Caso cerrado.
Si los policías de Milwaukee hubieran echado un vistazo dentro de la habitación hubieran hallado los restos descompuestos de un adolescente negro de 17 llamado Clarence McKee.
La policía apenas había dejado el apartamento cuando Dahmer estrangula a Konerak Sinthasomphone.
Apenas habían acomodado sus abultados traseros dentro de la patrulla, cuando Dahmer sodomiza el cuerpo. Lo decapita y cocina la cabeza, la ajusta dentro del congelador junto con las otras cabezas. Disecciona el cuerpo, escindiendo los genitales que pone dentro de un gran frasco de formol lleno de genitales.

AMBROSIA CHOCOLATE

Jeffrey Dahmer se mudó de de la casa de su abuela en West Allis, Wisconsin, a los apartamentos Oxford en Milwaukee, el 25 de septiembre de 1988.
Para entonces ha matado y desmembrado a l menos a cuatro chicos y hombres jóvenes.
Modus Operandi: escoge a su víctima en un bar gay o en un baño público y le ofrece dinero para que vayan a la casa de su abuela y pose para él.
Una vez que están en el sótano de la casa de su abuela, Dahmer echa droga en la bebida de la víctima, la estrangula con sus propias manos o con su viejo cinturón militar, sodomiza oral o analmente el cuerpo y lo desmembra.
Dependiendo de su humor, se come el cuerpo, corta un bicep, por ejemplo, y lo fríe en Crisco*.
La ocurrencia caníbal se vuelve algo regular en la medida en que los asesinatos se multiplican.
El día después de haberse mudado a los apartamentos Oxford, Dahmer aborda a un chico laosiano de 13 años y le ofrece 25 dólares para que pose para él. Le echa droga a su Pepsi dietética y lo viola. Luego, por razones desconocidas, Dahmer lo libera.
El nombre del laosiano de 13 años es Saravane Sinthasomphone, por coincidencia, el hermano mayor de Konerak Sinthasomphone a quien Dahmer asesinará en 1991.
Saravane reporta el incidente a sus padres quienes lo llevan a emergencias.
Después de una espera de siete horas, se confirma que ha sido drogado y violado.
La policía arresta a Dahmer en la fábrica Ambrosia Chocolate donde trabaja como ‘‘mezclador’’, presumiblemente mientras guantes de látex y una malla para el cabello.
Los cargos son explotación sexual de un niño y agresión sexual en segundo grado.
Dahmer se declara culpable pero insiste en que el chico le dijo que tenía diecinueve.
Mientras espera la sentencia, Dahmer levanta a un negro de 22 años lamado Harvey Shammgond en un baño público gay, lo estrangula, sodomiza y se come el cadáver.
La muerte de Harvey Shammgog no es reportada o es reportada pero no es registrada por la policía.
Al momento de su sentencia, en el juicio por agresión sexual, Dahmer ha asesinado al menos a cinco hombres jóvenes.
Él habla a su favor, culpa de la agresión al chico laosiano al alcoholismo, dice que reordenara su vida, promete enrolarse en Alcohólicos Anónimos.
Así, como van las cosas, es una representación perfecta.
El viejo juez blanco se la cree y suspende la sentencia.
Interesantemente, el padre de Dahmer, Lionel, escribe una petición a la corte en la que pide que su hijo no sea liberado hasta que no reciba tratamiento psiquiátrico.
La petición de Lionel Dahmer es dejada a un lado.
Dos días después de su liberación, el 16 de enero de 1989, Jeffrey Dahmer mata de nuevo.
En los próximos catorce meses va a asesinar salvajemente a 12 niños y hombres jóvenes.

*Crisco es una grasa alimentaria muy popular en USA.
Traducción: J. E. López Rendón








Track 1. La lechoneria Manson- Odio a Botero.
Track 2: Un día en Texas- Parálisis Permanente.

lunes, 20 de febrero de 2012

Fragmento Shabat


Pronto oscurecería. Aquel vecindario me era familiar; sin embargo, no era conveniente caminar por sus calles cuando arribara la noche. Entonces, lo vi. Era un caserón colosal, hundido en décadas de dejadez y olvido. Empujé la verja. El antejardín parecía una selva oscura y asfixiante. Todas las ventanas estaban obstruidas, no se advertían movimientos dentro. Subí unos cuantos escalones y franqueé la puerta principal. El aire era viciado y el relente insoportable. Los últimos rayos de sol aún se filtraban por el techo horadado. En realidad era un caserón retumbante en el que se sentía el huidizo eco después de cada paso. La antesala, de estilo colonial, era gigantesca con unas columnas que se sostenían por neta inercia. Mierda de murciélago y de gato reposaba sobre el embaldosado sucio y desconchado. Densas telarañas y moho trepando por las paredes. Así como enredaderas y un acervo de maleza proliferando por todas partes. Vigas derruidas, montones de tejas sobre el piso. Trozos de periódico embadurnados de mierda reseca, bolsas plásticas, jeringuillas herrumbrosas, cartones humedecidos. En resumidas cuentas, antiguos cambuches ya abandonados o, por lo menos, eso pensé hasta que, de repente, en una de las habitaciones, como emergiendo de un nido de ratas, la cabeza de un cuasi-individuo aparece. Las cuencas de sus ojos vacías, como un par de pequeñas madrigueras infernales. Le conozco. Él, también, me reconoce. Hacía muchísimo tiempo que no entraba a ese lugar. Ahora, al parecer, todos ellos, viven en el subsuelo, como insignificantes roedores. Me habilita una dosis de fugaz felicidad amarilla. El tiempo parece plegarse. Me siento en medio de un vórtice, en una tobera turbulenta. Salgo de la habitación y voy hasta el patio. Un amplio solar desolado, excepto por un mango que sostiene un columpio oxidado. Se me humedecen los ojos. Es de noche. Vuelvo sobre mis pasos. Dentro, subo por una rota escalera de madera que conduce a un constelado cielo de astros titilantes…

sábado, 4 de febrero de 2012

El virus del lenguaje ( 98 años del nacimiento de Burroughs)

98 años del natalicio de Mr. William  Seward Burroughs



En el principio era la palabra y la palabra era Dios y desde entonces ha permanecido como uno de los misterios. La palabra era Dios y la palabra era carne se nos dice. ¿En el principio de qué exactamente se encontraba esta palabra inicial? En el principio de la historia escrita. Por lo general se presupone que la palabra hablada vino antes que la palabra escrita. Sugiero que la palabra hablada como la conocemos vino después que la palabra escrita.
En el principio era la palabra y la palabra era Dios y la palabra era carne…Carne humana… En el principio de la escritura. Los animales hablan y transmiten información. Pero no escriben. No pueden hacer que la información esté disponible para las generaciones futuras o para los animales que están fuera del alcance de su sistema comunicativo. Esta es la diferencia fundamental entre los hombres y otros animales. La escritura. Korzybski, que desarrolló el concepto de semántica general, el significado del significado, ha señalado esta distinción humana y ha descrito al hombre como ‘‘el animal que articula el tiempo’’. Puede hacer que esta información esté disponible para otros hombres a través del tiempo gracias a la escritura. Los animales hablan. No escriben. Una vieja y astuta rata puede saber mucho sobre trampera y venenos pero no puede escribir un manual titulado: ‘‘Trampas mortales en su almacén’’ para el Reader’s Digest con estrategias para agruparse contra los excavadores y hurones y cuidarse de los tipos listos que tapan nuestros agujeros con virutas de acero. Es improbable que la palabra hablada hubiera podido evolucionar más allá de la fase animal sin la palabra escrita. La palabra escrita se infiere del habla humana. A nuestra vieja y astuta rata no se le ocurriría reunir a las ratas jóvenes y transmitirles su conocimiento auditivamente porque la misma idea de articular tiempo no puede ocurrir sin la palabra escrita. La palabra escrita es por supuesto el símbolo de algo y en el caso del lenguaje jeroglífico como el egipcio puede ser un símbolo en sí misma, es decir, una figura de lo que representa. Esto no es cierto para el lenguaje alfabético como el inglés. La palabra ‘‘pierna’’ no tiene semejanza pictórica con una pierna. Se refiere a la palabra hablada ‘‘pierna’’. Así que podríamos olvidar que una palabra escrita es una imagen y que las palabras escritas son secuencias de imágenes, es decir imágenes en movimiento. Así que cualquier secuencia jeroglífica nos da inmediatamente una definición funcional de las palabras habladas. Las palabras habladas son unidades verbales que se refieren a esta secuencia pictórica ¿Y qué es entonces la palabra escrita? Mi teoría fundamental es que la palabra escrita fue literalmente un virus que hizo posible la palabra hablada. La palabra no ha sido reconocida como un virus porque alcanzó un estado de simbiosis estable con el huésped…


Algunas citas de Burroughs:
-      El silencio sólo asusta a la gente que habla compulsivamente.
-      Sé justo y si no puedes ser justo. Sé arbitrario.
-      La droga es el producto ideal. La mercancía definitiva. No hace falta literatura para vender. El cliente se arrastrará por una alcantarilla para suplicar que le vendan…El comerciante de droga no vende su producto al consumidor, vende el consumidor a su producto. No mejora ni simplifica su mercancía. Degrada y simplifica al cliente.
-      No entres a las iglesias, hijo. La única llave que tienen es la del cagadero. Y júrame que nunca llevarás una insignia de defensor de la ley.
-      Podía matar a todos los que tenía delante y lo sabía. Y eso le hacía sentirse bien.
-      Quizá se le podrían perdonar los vicios, pero también era dado a la práctica subversiva de pensar.
-      La maquinaria destructiva es precisamente l ejercicio del poder por el poder.
-      No se puede sobornar a las personas para que callen lo que saben. Se les soborna para que no averigüen.
-      La única forma en que me gusta ver cómo se le dan flores a los polis es puestas en macetas y lanzadas desde ventanas bien altas.
-      Es evidente que algo anda mal con el concepto mismo del dinero. Cada vez cuesta más comprar menos. El dinero es como la droga. La dosis que basta para el lunes no bastará para el viernes…el dinero es mierda ¿y qué come la máquina monetaria para transformarlo en mierda? Se come la espontaneidad, la vida, la juventud, la belleza y, sobre todo, se come la capacidad de crear. Come calidad y caga cantidad.
-      La superpoblación es un gran problema, resultado también del concepto de nación, las necesidades de los ejércitos y la necesidad de un mayor número de gente que produzca y consuma los bienes. Con la superpoblación la calidad del linaje humano está bajando de forma devastadora. Cada día nos volvemos más estúpidos y más incompetentes, pero cada día somos más.
-      La clase médica tiene profundos intereses en la enfermedad. La policía tiene interés en la criminalidad. El Departamento de Narcóticos tiene interés en la adicción. Los oficiales del ejército tienen interés en la guerra. Los intereses, sean privados, del capital u oficiales, eliminan cualquier descubrimiento, producto o forma de pensamiento que amenace su área de monopolio…Todos los sistemas de control dependen del mantenimiento de una posición monopólica.



martes, 10 de enero de 2012

Schadenfreude o el sentimiento de alegría ante la desgracia ajena



Schadenfreude o sentimiento de alegría ante la desgracia ajena

Hace poco me vi JACKASS the movie ( sí, sé que ando bastante atrasado en lo que respecta a las novedades cinematográficas, no tienen que decirlo) y el sentimiento que me generó, esas múltiples carcajadas con lágrimas incluidas, esa hilaridad contagiosa ante el derroche pantagruélico de masoquismo y estupidez cool que hace Johnny Knoxville y su pandilla, podría verse como una versión edulcorada del sentimiento que nos ocupa hoy: Schadenfreude, un mohín de satisfacción, una sonrisa malévola ante el machucón (en sentido literal y/o metafórico) que se zampa tu prójimo.
Algunos ejemplos ilustrativos:
-         Digamos que tu compañero de trabajo la caga frente al jefe en aquella importante reunión, y es despedido. Ahora las posibilidades del esperado ascenso crecen a tu favor. No está de más decir que tu compañero tiene una hipoteca y una hija con un problema de trisomía del par 21.
-         Ahora digamos que la novia de tu amigo, una de esas nenas que se están rajando por debajo, te tira los perros bajo cuerda y logras tirártela sin que tu amigo, cada día más enamorado, lo sepa. Y cada vez que te habla de ella, de lo linda y especial que es, no puedes evitar que una mueca de placer atraviese tu rostro.
-         Ahora, siendo un poco más dramáticos, digamos que no logras llegar a tiempo a esa importante cita pero al llegar al lugar te encuentras con que las FARC (aquí puedes colocar el grupo terrorista de tus afectos, ETA, Al Qaeda, o cualquier célula protofascista del norte de Europa) han puesto una bomba y te has salvado de morir rostizado. A pesar del estupor, del shock, tampoco puedes evitar sentir alegría de no ser tú el que está entre las cenizas.1


II
-         ¿Quieres que te cuente una historia?
-         ¿Una historia?
-         Sí, una historia, un relato.
-         O.K.
-         Bien. Érase una vez un condón, un condón muy majo y agradable que vivía aburrido en la billetera de su dueño. Aislado del mundo y su devenir. Su período de vida útil frisaba día a día el final, pero, fuera porque su dueño era un temerario que ignoraba los mensajes publicitarios de las campañas de la seguridad social contra las ETS, fuera porque era un masturbador nato que no follaba nunca, el caso es que el condón no salía nunca de aquella sombría prisión ni por catástrofe natural ni por requisa policial. Y eso lo agobiaba. Sin embargo, nuestro amigo de látex, al que llamaremos L., no se imaginaba en su ingenuidad el cruel destino que habían sufrido todos sus compañeros de promoción.
-         ¿Compañeros de promoción?
-         Sí, todos los condones fabricados el mismo día, los que se habían graduado con él, por decirlo de alguna manera.
-         Umm, ya.
-         Bueno, su aburrimiento lo hacía pensar que era el condón más desgraciado e infausto, un alma desangelada y triste, sin advertir que había destinos mucho más infames, repugnantes y babosos que el suyo. L., quizás intuyendo su carácter desechable, deseaba, ante todo, vivir aventuras, conocer las contingencias y avatares que el mundo proporciona hasta que un día por fin su plegaría fue escuchada. Estaba oscuro. No tanto como en la billetera pero aún así era poco lo que podía ver. Al parecer, los individuos estaban ebrios, no se manejaban muy bien, tropezaban, resbalaban, etc. Aquí debo hacer una digresión.
-        
-         Bueno, no es que importe mucho pero resulta que los fulanos eran del mismo sexo, un par de hombres jóvenes y atractivos. Después de un rato y no sin dificultad el empaque fue roto y nuestro muchacho pudo respirar las brisas de la libertad por un breve instante. Rápidamente, unas manos torpes lo agarraron  y lo desenrollaron sobre un trozo de carne fláccida y maloliente. L. estaba anonadado. El usuario en cuestión se las ingenió, después de varios intentos fallidos, para darle color y vigor al asunto y, entonces, embistió la oscura caverna del otro individuo. Y he aquí la triste ironía, nuestro amigo que lamentaba la oscuridad de su morada terminó engullido o, digamos, absorbido, por el agujero negro de aquel sodomita borracho. Para resumir: se lo tragó un colón glotón.
-         (risas)…Bueno, pero la verdad es que hasta este punto la historia no tiene nada que ver con el Schadenfreude, me causa gracia pero cuando más da un poco de pena también, de tristeza ajena.
-         Sí, pero lo que no te he contado es que había otro condón.2 Digamos que el hermano de L., y éste resultó ser un defectuoso. Uno de los tantos que no cumplen  con las pruebas de calidad. Uno de esos que no llenan las expectativas de la familia, de los amigos, de la sociedad. Un outsider en el mundo de los condones. El caso es que la penosa suerte que le sobrevino a L. pronto corrió de boca en boca y al llegar a los oídos del defectuoso sólo pudo producir la conocida sonrisa de complacencia. L. no le había hecho nada al defectuoso, no se había portado mal con él ni se había burlado de su condición, sin embargo, el Schadenfreude afloró. Ahora, aquel lisiado que nunca salió de la fábrica, aquel canalla que nunca tuvo siquiera la oportunidad de ver el calloso orto de un marica sonríe, maliciosamente, al escuchar la trágica historia de L. acariciando lo más cercano que tendrá a una victoria en la desgracia ajena. Así es la vida, mi amigo, saca tus propias conclusiones.


1.       Este ejemplo, no calza efectivamente pues debe haber ciertos matices cuando la vida ha estado en peligro.
2.       Aquí me he permitido una pequeña licencia pues como lo sabrá quién investigue al respecto, los condones son entes individuales  que después de ser producidos en masa son lubricados  y empacados automáticamente  por una máquina selladora que los introduce en su empaque individual aluminizado de alta resistencia. Así los parentescos familiares desaparecen, lo más que podríamos decir es que un condón es hermano de todos los condones del mundo.


domingo, 8 de enero de 2012

Manifiesto Ciberpunk!!!





Manifiesto Ciberpunk

Nosotros afirmamos que:
-La información ‘‘quiere ser libre’’ y debería serlo.
-La información aumenta la calidad de vida.
-La información conlleva a la autonomía.
-La información no sólo ‘‘quiere ser libre’’, sino que tiene una propensión natural e imparable a hacerse libre.
-La información mantendrá su libertad por medios de acción, inacción o liberación de fuerzas externas.
-Todas las guerras previas están basadas parcialmente, si no enteramente, en el intercambio, la supresión o el descubrimiento de muchas formas de información.
-La necesidad engendra la invención, y el mundo tiene una extrema necesidad de cambio.
-La red humano/máquina es la victoria de la información.
-La internet es una nación en sí misma y al mismo tiempo no tiene nacionalidad.
-El ciberespacio existe entre los nodos de la red. Es un meta-espacio definido por el intercambio de información entre los usuarios.
-La internet define al ciberespacio por sus propios límites expandibles y mutables.
-Los movimientos del ciberespacio invaden el espacio orgánico. De esta manera la red está siempre moviéndose hacia el mundo real.
-El mundo está constantemente en un estado de revolución.
-La web es el mundo.

Nosotros:
-Somos los nativos de la red.
-Estamos ligados al anonimato y lo justificamos diariamente.
-Somos la red en sí misma. Que se define por nuestra acción o inacción.
-No tenemos nacionalidad y por lo tanto somos libres.
-Tenemos más expectativas de nuestra generación que las que tenían la que nos precedió.
-Escogemos la libertad como nuestra nacionalidad, y el permanecer solos como nuestro lenguaje nativo.
-Elegimos  a la velocidad como nuestro método y al flujo como nuestra fuerza conductora.
-Rechazamos la gobernancia, las naciones, la religión y las entidades corporativas. Rechazamos su collar de fuerza en la mente y condición humana.
-Creemos que la ‘‘calle’’ define su propio uso de la tecnología.
-Creemos que no hay tal cosa como ‘‘demasiada información’’.
-Creemos que todos debemos tener acceso a la red y a los datos.
-Creemos que el acceso a los dispositivos de computación- y a cualquier cosa que enseñe algo acerca de la manera cómo funciona el mundo- debería ser ilimitado.
-Nos declaramos en contra de las formas establecidas de jerarquía y promovemos la descentralización.
-Promovemos el rebasamiento de las limitaciones tanto personales como compartidas.
-Somos la tecnología. La internet está hecha de carne.
-No somos los abatidos adolescentes rebeldes descritos por nuestros antepasados.
-No nos definimos por la tecnología que usamos sino para qué la usamos.
-Creemos en la presencia abrasadora del futuro.
-Cuando ellos dicen ‘‘paradoja’’ están escondiendo el oxígeno.
-Hay una calidad especial en una buena traducción que nunca puede ser capturada en el original.
-Viaja ligero, permanece aleta y aliméntate de lo que caces.
-Siempre mira primero el revés.
-Cuando halles la verdad pásala rápido antes de que ellos la entierren bajo dinero.
-‘‘La revolución’’ devora su juventud.
-para contactar a un operador humano, presione ‘‘0’’

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¡Una propuesta para la cena navideña!


-Yo creo que podríamos planear una comida mejor que ésta –afirma Roger sacudiendo el menú-. Aperitivo de placenta, para empezar, y luego tal vez unos emparedados de carnecita sarnosa, con las costras previamente arrancadas, naturalmente… ¡o bizcochos de albondiguillas nasales! Mmm, sí, con mayonesa de mocos…y un poco de suculenta salsa de babas por encima…
-Ya comprendo – dice Comando Connie-, tiene que ser bien cochino. ¿Qué tal unos…pastelillos de corrida?
- Bien, pero antes hemos de escoger las sopas, nena -replica el marino Bodine, imperturbable-. Déjame sugerir primero un consomé de cáncer, o tal vez un caldo de bilis.
-O vichyssoise de vómito –propone Connie.
-Has dado en el blanco, chica.
-Ensalada de quistes –prosigue Roger-, con algunos alegres y vistosos cuadros de gelatina de aborto, ligeramente espolvoreados con caspa.
Se oye el rumor de una boca que es cortésmente sofocada y, al instante, se ve salir a toda prisa a un vendedor regional de la ICI, de cuya boca brota un largo creciente de amarillento vómito que riega el parquet. Las servilletas vuelan hacia las caras alrededor de toda la mesa. Los cubiertos son abandonados con tintineo de plata sobre el blanco campo de la mantelería. Hay aquí una aturullada indecisión…
Y prosigue la descripción del menú, pasándose a la fondue de pedos (burbujas de gas anal hábilmente insufladas en un sabroso queso de cuya viscosidad van sobresaliendo y estallando, ¡qué delicia!), a los cipotes hervidos y a las verduras venéreas con salsa de mucosidades…
Una chicharra deja de sonar.
-¡Confitura de verrugas!-grita Gustav.
-Tortilla de hemoptisis con jarabe de sudor- añade André Omnopon…

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Super Animals in my Crack***


Super Animal in my Crack***

Es como si Greta soltara ahora todo el dolor que había acumulado durante las dos últimas semanas y lo descargase sobre el desnudo culo de su hija, cuya piel es tan fina que las marcas de los centímetros y los números de la regla quedan impresos de color blanco como si se reflejaran en un espejo a lo largo de las rojas franjas que deja cada golpe, entrecruzándose, formando una matriz oblicua de dolor en la carne de Bianca. Las lágrimas le resbalan por el rostro cara abajo cada vez más enrojecido, mezclándose con el rímel, goteando sobre la pálida superficie de lagarto de los zapatos de su madre…Se le ha soltado el pelo y se derrama sobre la cubierta, oscuro, salpicado aquí y allá por las perlas del collar. La mulata ha apoyado su espalda contra Slothrop y alarga la mano hacia atrás para animar con caricias su erección, que como único obstáculo topa con los holgados pantalones de esmoquin de propietario desconocido. Todos están excitados, alborotados. Thanatz está sentado junto a la barra con su pene ya desenvainado, en la boca de uno de los dos vendos que llevan guantes blancos. Dos de los camareros están arrodillados sobre la cubierta lengüeteando el jugoso sexo de una rubia vestida de terciopelo color vino, la cual, entretanto, lame ardientemente los altos y lustrosos tacones de una vieja dama atareada en poner unas esposas de plata forradas de fieltro a su acompañante, un comandante de artillería yugoslavo con uniforme de gala, quien permanece arrodillado con la nariz y la lengua bien metidas entre las magulladas nalgas de una bailarina de París que mantiene levantada su falda de seda en honor a él con las dóciles puntas de sus dedos, mientras que su compañera, una alta suiza divorciada, con un corsé de cuero apretado con cordones y que calza negras botas rusas, desabrocha la parte superior del vestido de su amiga para azotar con presteza sus pechos desnudos con los tallos de media docena de rosas, tan rojas como las perlas de sangre que no tardan en brotar de sus erectos pezones para caer en la ávida boca del otro vendo, quien, a su vez, está siendo masturbado por un banquero retirado holandés, sentado sobre la cubierta, y al cual han quitado los zapatos y calcetines dos adorables colegialas, hermanas gemelas, con idénticos vestidos de floreada espumilla, ahora con los dedos gordos de los pies del banquero metidos en sus plumosas rajitas y echadas hacia delante sobre las piernas del hombre para besarle la peluda barriga, con lo que sus hermosos traserillos gemelos quedan en pompa para recibir  en sus aberturas anales las vergas de los dos camareros que , hace poco, como recordará usted, estuvieron saboreando la jugosa rubia del vestido de terciopelo cuando el buque estaba a una buena distancia de donde se encuentra ahora, en su ruta río abajo.
En cuanto a Slothrop, acaba por eyacular entre las redondas y trémulas tetas de una muchacha vienesa que tiene el pelo del mismo color que una leona y los ojos como esmeraldas, con unas cejas gruesas semejantes también al pelambre de algún animal. El esperma va a parar a la cavidad de su arqueada garganta y entre los diamantes de su collar, y el ardor del semen ofusca su mente hasta el punto de hacerla perder la noción del tiempo… Sí, tiene la sensación de que todos llegan al orgasmo al mismo tiempo, en este instante, aunque…¿Cómo es posible?