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sábado, 21 de abril de 2012

Odio al enlace covalente


En el último tercio de su vida, Laszlo Jamf fue presa de una creciente hostilidad, de un extraño odio personal hacia el enlace covalente. Pues estaba convencido de que, para que los productos sintéticos tuvieran algún futuro, ese enlace tenía que mejorarse necesariamente. Algunos estudiantes entendían incluso ''trascendido''. El hecho de que la esencia de la vida, de su vida, dependiera, de algo tan inestable, tan débil como la compartición de unos electrones por los átomos de carbono, constituía para Jamf una humillación cósmica. ¿Compartición? ¡Con la mayor fuerza, la mayor duración, podría decirse eterna, que tenía el lazo iónico! ¡Ese lazo donde los electrones no son compartidos, sino capturados! ¡Agarrados y firmemente sostenidos! Esos átomos tienen polarización positiva o negativa, sin ambigüedades... ¡De qué modo llegó a amar esa claridad meridiana, sin ambages, llena de esa obstinación mineral! Tenéis dos opciones, o quedaros rezagados con el carbono y el hidrógeno, e ir todas las mañanas a la fábrica con la fiambrera como ovejas de un rebaño anónimo, impacientes por entrar y dejar fuera la luz del sol..., o ir más allá, Silicio, Boro, Fósforo:éstos pueden enlazarse con el Nitrógeno en vez de hacerlo con el hidrógeno, ir más allá de la vida, hacia lo inórganico. En esta zona no hay fragilidad ni mortalidad...sólo existe la Fuerza, lo Eterno.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¡Una propuesta para la cena navideña!


-Yo creo que podríamos planear una comida mejor que ésta –afirma Roger sacudiendo el menú-. Aperitivo de placenta, para empezar, y luego tal vez unos emparedados de carnecita sarnosa, con las costras previamente arrancadas, naturalmente… ¡o bizcochos de albondiguillas nasales! Mmm, sí, con mayonesa de mocos…y un poco de suculenta salsa de babas por encima…
-Ya comprendo – dice Comando Connie-, tiene que ser bien cochino. ¿Qué tal unos…pastelillos de corrida?
- Bien, pero antes hemos de escoger las sopas, nena -replica el marino Bodine, imperturbable-. Déjame sugerir primero un consomé de cáncer, o tal vez un caldo de bilis.
-O vichyssoise de vómito –propone Connie.
-Has dado en el blanco, chica.
-Ensalada de quistes –prosigue Roger-, con algunos alegres y vistosos cuadros de gelatina de aborto, ligeramente espolvoreados con caspa.
Se oye el rumor de una boca que es cortésmente sofocada y, al instante, se ve salir a toda prisa a un vendedor regional de la ICI, de cuya boca brota un largo creciente de amarillento vómito que riega el parquet. Las servilletas vuelan hacia las caras alrededor de toda la mesa. Los cubiertos son abandonados con tintineo de plata sobre el blanco campo de la mantelería. Hay aquí una aturullada indecisión…
Y prosigue la descripción del menú, pasándose a la fondue de pedos (burbujas de gas anal hábilmente insufladas en un sabroso queso de cuya viscosidad van sobresaliendo y estallando, ¡qué delicia!), a los cipotes hervidos y a las verduras venéreas con salsa de mucosidades…
Una chicharra deja de sonar.
-¡Confitura de verrugas!-grita Gustav.
-Tortilla de hemoptisis con jarabe de sudor- añade André Omnopon…

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Super Animals in my Crack***


Super Animal in my Crack***

Es como si Greta soltara ahora todo el dolor que había acumulado durante las dos últimas semanas y lo descargase sobre el desnudo culo de su hija, cuya piel es tan fina que las marcas de los centímetros y los números de la regla quedan impresos de color blanco como si se reflejaran en un espejo a lo largo de las rojas franjas que deja cada golpe, entrecruzándose, formando una matriz oblicua de dolor en la carne de Bianca. Las lágrimas le resbalan por el rostro cara abajo cada vez más enrojecido, mezclándose con el rímel, goteando sobre la pálida superficie de lagarto de los zapatos de su madre…Se le ha soltado el pelo y se derrama sobre la cubierta, oscuro, salpicado aquí y allá por las perlas del collar. La mulata ha apoyado su espalda contra Slothrop y alarga la mano hacia atrás para animar con caricias su erección, que como único obstáculo topa con los holgados pantalones de esmoquin de propietario desconocido. Todos están excitados, alborotados. Thanatz está sentado junto a la barra con su pene ya desenvainado, en la boca de uno de los dos vendos que llevan guantes blancos. Dos de los camareros están arrodillados sobre la cubierta lengüeteando el jugoso sexo de una rubia vestida de terciopelo color vino, la cual, entretanto, lame ardientemente los altos y lustrosos tacones de una vieja dama atareada en poner unas esposas de plata forradas de fieltro a su acompañante, un comandante de artillería yugoslavo con uniforme de gala, quien permanece arrodillado con la nariz y la lengua bien metidas entre las magulladas nalgas de una bailarina de París que mantiene levantada su falda de seda en honor a él con las dóciles puntas de sus dedos, mientras que su compañera, una alta suiza divorciada, con un corsé de cuero apretado con cordones y que calza negras botas rusas, desabrocha la parte superior del vestido de su amiga para azotar con presteza sus pechos desnudos con los tallos de media docena de rosas, tan rojas como las perlas de sangre que no tardan en brotar de sus erectos pezones para caer en la ávida boca del otro vendo, quien, a su vez, está siendo masturbado por un banquero retirado holandés, sentado sobre la cubierta, y al cual han quitado los zapatos y calcetines dos adorables colegialas, hermanas gemelas, con idénticos vestidos de floreada espumilla, ahora con los dedos gordos de los pies del banquero metidos en sus plumosas rajitas y echadas hacia delante sobre las piernas del hombre para besarle la peluda barriga, con lo que sus hermosos traserillos gemelos quedan en pompa para recibir  en sus aberturas anales las vergas de los dos camareros que , hace poco, como recordará usted, estuvieron saboreando la jugosa rubia del vestido de terciopelo cuando el buque estaba a una buena distancia de donde se encuentra ahora, en su ruta río abajo.
En cuanto a Slothrop, acaba por eyacular entre las redondas y trémulas tetas de una muchacha vienesa que tiene el pelo del mismo color que una leona y los ojos como esmeraldas, con unas cejas gruesas semejantes también al pelambre de algún animal. El esperma va a parar a la cavidad de su arqueada garganta y entre los diamantes de su collar, y el ardor del semen ofusca su mente hasta el punto de hacerla perder la noción del tiempo… Sí, tiene la sensación de que todos llegan al orgasmo al mismo tiempo, en este instante, aunque…¿Cómo es posible?


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Proverbios para paranoicos

Proverbio para paranoicos, 1: Quizá nunca logres tocar al maestro, 

pero puedes hacerles cosquillas a sus criaturas.


Proverbio para paranoicos, 2: La inocencia de las criaturas es inversamente proporcional a la inmoralidad del maestro.


Proverbio para paranoicos, 3: Si ellos logran que hagas las preguntas equivocadas, no tienen que preocuparse por las respuestas.



Proverbio para paranoicos, 4: Tú te escondes, Ellos buscan.


Proverbio para paranoicos,5: Los paranoicos no son paranoicos porque sean paranoicos, sino porque siguen metiéndose deliberadamente, los malditos imbéciles, en situaciones paranoicas.